Salud bucal: la importancia del hilo dental

Muchas personas se preguntan cuán importante es limpiarse los dientes con hilo dental

Según las indicaciones de informes recientes, es mucho más importante que cepillarse los dientes; vamos a ver por qué. Es cierto que hay quienes afirman que la comida nunca se queda entre los dientes con la excusa de no usar el hilo dental, ya que la placa aparece en nuestras bocas y el hilo dental puede limpiarla.
El hilo dental llega a los huecos a los que no llega un cepillo normal y elimina los restos de comida y placa entre los dientes y debajo de la encía, previniendo enfermedades de las encías. La placa es una sustancia constituida por bacterias que podría desarrollarse entre los dientes y, consecuentemente, irritar las encías y provocar sangrado en la boca.

Buenas noticias: las enfermedades de las encías se pueden prevenir

Si prestamos atención a nuestra higiene dental cada día (cepillándonos los dientes y utilizando el hilo dental) y nos hacemos una o dos limpiezas bucales en el dentista al año, podría ser suficiente para prevenir enfermedades de las encías e, incluso, para mejorar el estado de estas porque, en ciertos casos, se pueden mantener nuestros propios dientes durante más tiempo.

Recomendaciones de cómo usar bien el hilo dental

El hilo dental es un hilo fino y suave de nylon o plástico que quita la comida y la placa que se queda o se crea entre los dientes. Algunas personas prefieren seda o cinta dental, que es más ancha que el hilo y más sencilla de utilizar. Aunque se recomienda el hilo dental, es cierto que un mal uso podría dañar las encías. Por ello, deberías seguir la recomendación de tu dentista sobre cómo usarlo. Estos consejos también pueden servirte de ayuda:

  1. Corta un hilo de 45cm y enróllalo alrededor del dedo corazón de cada mano.Hilo dental - higiene bucal
  2. Mantén el hilo con el dedo pulgar y el índice de cada mano para que puedas introducir el hilo en el hueco que hay entre los dientes. Con cuidado, guía el hilo dental entre los dientes usando un movimiento de sierra suave. No lleves el hilo dental de forma brusca hacia las encías, puesto que puedes hacer que sangren.
  3. Cuando llegues a la línea de la encía, haz una curva en forma de C y deslízalo por el espacio entre la encía y el diente hasta que sientas resistencia.
  4. Mantén el hilo contra el diente. Con cuidado, raspa ese lado del diente y aleja el hilo de la encía. Realiza la misma acción por la otra parte del diente.
  5. Repite la misma técnica en el siguiente hueco y así sucesivamente hasta que completes todas las piezas bucales.
  6. No te olvides de los molares, los dientes que están al fondo de la boca.

Es importante tener mucho cuidado cuando limpiemos los bordes de las coronas, los puentes o los implantes. Quizás sea una buena idea pedir consejo a tu dentista para utilizar el hilo dental correctamente.
Un último consejo: intenta llevar un orden cuando uses el hilo dental para que no te olvides de ningún diente.

Sigue usando el hilo dental y ¡cuida tu salud bucal!